"El trabajo es el único capital no sujeto a quiebras" (La Fontaine)

viernes 12 de marzo de 2010
  

Sacrificados

Aunque habitualmente son los entrenadores los grandes sacrificados, no siempre resultan los únicos culpables. A diferencia del fútbol, en el baloncesto hay menos prejuicios a la hora de cortar jugadores y sólo a veces, ahora más que nunca, los condicionantes económicos supeditan las decisiones.

La Penya no dudó en dar el finiquito a Sito Pons en una actitud de club cortoplacista, alejada de la filosofía de un equipo de cantera que, también es verdad, necesita resultados, pero sin embargo no ha aplicado la misma medicina con jugadores que no han ayudado precisamente a que el nivel del equipo fuera el deseado, como Hernández-Sonseca, Bueno, Eyenga o Norel. Para salvar la temporada, da por finalizada su apuesta de identidad por una más resultadista, si termina por proporcionar el objetivo deseado.

No se conocen muchos casos de entrenadores que no hagan bien su trabajo o que no cumplan con su responsabilidad. Más allá de los resultados, coyunturales, sujetos a diversas variantes, y a la dirección que tome la suerte, dependen en gran medida del rendimiento y de la involucración... leer más

Viñeta de Pachi publicada en 'Sur'

Discriminación y xenofobia

El derecho a jugar de los niños… y las niñas a baloncesto… es un derecho constitucional irrefutable hayan nacido en Europa, América, Asia,  África o Australia… o en la Con-chin-chi-na.

• ¿En esto estamos todos de acuerdo…?
• ¿Sí o no?
• El que diga que NO que levante la mano.
• Así conoceremos su cara y su culo.
• ¿Nadie?

Sorprendente, porque los reglamentos de la Federación Española de Baloncesto dicen claramente que NO y ahora nadie se atreve a levantar la mano para no verse retratado y haciendo el ridículo delante de la opinión pública. Nadie quiere aparecer como el censor de las libertades y de los derechos de los niños/as. Nadie quiere hacerse responsable de la injusticia cometida entre las cuatro paredes de un despacho. Nadie quiere que le señalen con el dedo como si fuera un recalcitrante xenófobo. Nadie quiere reconocer que fui yo quien puso la norma de prohibición, limitando la participación y el número a dos niños/as extranjeros por equipo…... leer más