¡Feliz cumpleaños, Carlos!
Carlos Cabezas
El 14 de noviembre de 1980 era un viernes como hoy –cuando escribo estas líneas– y estábamos entrenándonos en el Pabellón Tiro de Pichón con aquel gran equipo de Málaga que logró el primer ascenso a Primera División. Nos avisaron de que mi jovencísima esposa por aquel tiempo –contaba con 19 años–, se había puesto de parto, lo que provocó el lógico estado de nerviosismo.
Salimos corriendo para el hospital. Recuerdo que me acompañaron dos jugadores, Pepe Logroño y José María Ferrer. Entonces, la oficina de la Caja de Ronda del propio hospital estaba dirigida por el inolvidable Paco Moreno, siempre presto a darme toda su ayuda. ¡Quién te iba a decir entonces que estaba llegando al mundo un chico que te llenaría de orgullo! ¡Qué pena que no estés con nosotros para poder agradecerte todo lo que hiciste por el baloncesto malagueño y por mí!
Pero, volviendo a la historia, tengo que contaros que de camino hacia el hospital hice una apuesta con mis dos grandes compañeros y sensacionales jugadores. La misma no era otra que si el bebé era niño me afeitaba el bigote. Y es que mi ilusión era esa, ya que pretendía que mi hijo fuera mi sucesor como jugador de baloncesto para que pudiera disfrutar y conocer tantas buenas personas como yo he tenido la suerte de haber conocido.
Y fue niño; se llama Carlos Eduardo Cabezas Jurado, cumple 24 años y creo que acerté: ha sido un digno sucesor mío.
¡Felicidades, Carlitos!







Escriba su comentario acerca de esta noticia: