¿Demasiado pronto?
Iñaki Cruz
Cada año por el mes de junio llega el esperado momento en el cual las franquicias NBA tiene a su disposición la opción de cambiar su presente y futuro, con mayores o menores opciones de acierto. Todos los años por esa época, los especialistas de medio mundo hacen quinielas sobre dónde recaerán los mejores jugadores, qué proyectos ocuparán el Top 5 y cuáles serán las sorpresas del ‘draft’.
Absolutamente todos los cursos baloncestísticos, una franquicia u otra de la NBA realiza un movimiento inesperado, en forma de elección de un 'proyecto de futuro' semidesconocido, o con un traspaso multitudinario. Y, cómo no, cada ‘draft’ encontramos jugadores para los que la paciencia no es una gran virtud, para los que los consejos de su ‘entorno’ superan en masa a los idearios de trabajo en la búsqueda de un final mejor.
En España, mucha gente ha hablado de Sergio Rodríguez y su paso por la NBA, sobre si dio el salto al charco demasiado pronto o no. El caso del ‘crack’ canario, para nosotros, gente del basket peninsular, ha sido un debate continuo, pero como este caso hay decenas cada temporada. Jugadores con mucho prestigio en sus respectivos países como Omar Cook, Sebastián Telfair, Jonathan Bender, Zoran Planinic, Darko Milicic, y muchos más, decidieron dar paso a la NBA cuando, según la gran mayoría, aún no estaban preparados. Algunos fracasaron y no volvieron a encontrar el camino de la gloria, otros reinventaron su futuro, y los menos, triunfaron.
Este 'draft' del 2010, como no podía ser una excepción, nos muestra el caso de uno de estos novatos, con talento a raudales y un ego muy por encima de este, que ha mostrado tener una confianza ciega en sus posibilidades. Este chico no es otro que Lance Stephenson, ‘Born Ready’ para la gente de Rhode Island.
La estrella del mítico barrio neoyorquino, como sus antecesores Telfair y Marbury, ha crecido sumido en un contexto lleno de alabanzas, aduladores, ‘amigos’ y, por qué no decirlo, también presión. Desde jovencito se labró una fama de ‘crack’ callejero capaz de dominar tanto en los ‘playgrounds’ como en las pistas de Lincolm High School, y desde ahí dio el salto a la universidad de Cincinatti, donde su juego ciertamente no ha estado al nivel de las expectativas.
Como ya he comentado, su temporada universitaria, primera y última, no deja de ser considerada como irregular, si tenemos en cuenta toda la tinta que se ha gastado durante años exagerando las virtudes de este joven talento y desechando sus defectos. Aún así, el joven Lance, quién sabe si por necesidades familiares, económicas, deportiva, o simplemente haciendo caso de su masa de aduladores, ha dado el paso hacia la NBA con un puesto en la segunda ronda, que realmente no hace justicia a un potencial deportivo fuera de toda duda.
He ahí la cuestión. El Sr. Stephenson tiene el talento, el potencial, el físico y las habilidades necesarias para triunfar en este deporte, en América o fuera de sus fronteras. La pregunta que nos planteamos ahora no es otra que, “¿demasiado pronto?
El tiempo lo dirá.



Escriba su comentario acerca de esta noticia: