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Jueves 17 de mayo de 2012

‘The Basketball Diaries’: Epitafio

Deje su comentario  Ver comentarios 30-09-2009 22:04:22
Javier Dale

Carrroll, cantante



Hace unas semanas me sorprendió la noticia del fallecimiento de Jim Carroll: poeta, cantante punk, icono de los años setenta, superviviente del drama de la heroína, y también jugador de baloncesto. No, no es la deportiva la parte principal de su ya concluida biografía, aunque es innegable el peso del balón y la canasta en su vida, cerrada a los 59 años. En 1978, con apenas 28 años, sorprendió al mundo literario del Nueva York underground con la publicación de ‘The Basketball Diaries’, una colección de textos y poemas autobiográficos que escribió en su adolescencia. Concretamente, entre los 12 y los 16 años. El tiempo en el que el baloncesto era todo –casi todo- en su vida.

Años atrás, navegando por internet –no he podido encontrar el enlace– hallé una impactante foto de Carroll. Joven, atlético y aseado; aquella imagen quedaba muy lejos del desecho humano que llegó a ser y carecía de las cicatrices que el dolor y la heroína –“Heroína, sé mi muerte”, cantaba Lou Reed a finales de los sesenta– iban a dejar en su cuerpo. La imagen databa de 1966, el mismo año en que Carroll era reconocido como una estrella nacional del deporte. Desde los 13 años el futuro poeta y compositor punk fue ‘all star’ perenne en las categorías menores del baloncesto EE, UU., hasta llegar a participar en el partido de las estrellas nacionales de High School en ese mismo 1966. (Ese encuentro era el precedente del actual McDonalds All Stars que, año tras año, presenta en sociedad a los talentos que surgen del baloncesto colegial, y en el que, años después, participaron jugadores del calibre de Isiah Thomas, Michael Jordan o LeBron James).

Un año después de aquel momento cumbre en la carrera deportiva de Carroll, el joven alumno del Trinity School de Nueva York llamó la atención con la publicación de su primer libro. En aquellos años, y en la Gran Manzana, la cultura underground era una tentación, generalmente acompañada de sustancias psicotrópicas. Poco a poco, Carroll se alejó del baloncesto y se metió en el mundo oscuro de la drogadicción. Como reconocería en ‘The Basketball Diaries’, se metió su primer 'pico' de heroína con sólo 13 años…

En 1970, sólo cuatro años después de ser ‘All Star’, Carroll publicó su segundo libro y comenzó a colaborar con el pope del arte pop Andy Warhol. Para entonces, mutilado por el consumo de drogas, el baloncesto ya era un sueño imposible. En efecto, era una referencia en la escena underground de Nueva York, pero la dictadura de la heroína, cada día más severa, le fue arrastrando por un camino del que, milagrosamente, logró escapar. A su tercer libro, ‘Living at the movies’, publicado en 1973, le siguieron 13 años de silencio literario que sólo interrumpió en 1978, ya en el camino de abandonar su adicción, con la publicación de aquellos diarios de baloncesto que escribió cuando fue una promesa del deporte. Y quizá como elemento para la nostalgia, o tratando de regresar a un sueño imposible, quiso aparecer en la portada de la primera edición del libro ataviado con una camiseta de baloncesto. Aunque ese joven de 28 avejentados años, huesudo, con la expresión hundida y feroz y un pelo largo y lacio que recuerda vagamente a  David Bowie estaba lejos de ser aquel joven, aquella pequeña leyenda de la católica Trinity School, que estuvo entre los más prometedores jugadores de baloncesto de todo Estados Unidos.

En 1978, después de que los ‘Diarios’ vieran la luz, Carroll se reveló como cantante y compositor punk al mando de  la Jim Carroll Band. ‘People who died’ fue quizá su mayor éxito.

http://www.youtube.com/watch?v=9bOjc70f4p8

El vídeo anterior está compuesto por imágenes del propio Carroll y de la película ‘The Basketball Diaries’, obviamente basada en el relato autobiográfico de Carroll y pésimamente traducida al español como ‘Diario de un rebelde’, que, protagonizada por Leonardo DiCaprio y con banda sonora del propio poeta –que tiene un breve papel en la cinta– y Pearl Jam, puso al legendario artista  nuevamente en escena en 1995.

http://www.youtube.com/watch?v=0vhpB6EF6l8

En esta película se esconde una secuencia que, desde mi perspectiva, sobrecoge. Carroll/DiCaprio juega un partido en un ‘playground’ neoyorquino con dos de sus compañeros de equipo,  se detiene un momento, duda y sentencia: “Creo… Creo que entre los tres podríamos con Wilt Chamberlain”.
Así de grande pudo ser.

Después de todo, el pasado 11 de septiembre, en su lecho de muerte, tal vez en lo último que pensara Jim Carroll fuese en lo que perdió, que fue lo mismo que le permitió volver a ver la luz: el baloncesto. Sus diarios de baloncesto.

Comentarios (1)

  1. 22-05-2010 22:55:06  jacobo rivero dice:

    Gran artículo. Sobre Carroll hace tiempo quise escribir un post en mi blog, pero terminó en la carpeta de los 'textos en proyecto'. Una lástima su fallecimiento, una historia muy de Nueva York y los años setenta, el "walk on the wild side" que cantaría el gran Lou Reed. Un saludo y DEP.http://sputnikbasketblog.blogspot.com/

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