¡Vaya par de gemelos!
Víctor M. Romero
Los hermanos Álvarez, Luis y José, base y alero, dejaron su sello en Granada. Muchos años, muchos partidos y muchas anécdotas. Los peculiares mellizos desparramaron personalidad hasta convertirse en los auténticos ‘amos’ del vestuario. El ‘jefe’ -así llamaban todos los aduladores que rodeaban al mecenas del Oximesa, José Antonio Murado, empresario y actual presidente del Motril C. F.- sentía debilidad por el rendimiento de este par de gemelos; hoy, miren por donde, jueces de profesión. A los Álvarez los apodaron ‘Los Dalton’, creo que los bautizó así el colega Juan Prieto, ex gerente del C. B. Granada, con el que se llevaban más bien mal por alguna crítica. No es mi caso porque el respeto con ellos siempre fue mutuo y no tengo ninguna queja; todo lo contrario, siempre me atendieron con corrección; además, me alegro de eso por si algún día me los cruzo en un tribunal.
El caso es que Eduardo Clavero, que entrenó esta temporada al Cajasur en la LEB; Javier Ibáñez, Matt White... ingresaron en la ‘banda’, siempre dispuesta a ‘disparar’ contra quienes no ‘cabalgaban’ a su paso, como Manolo Piña, ‘El Llanero Solitario' en aquellas temporadas del Oximesa y Puleva -seis- en la máxima categoría. Piña era el alero en discordia frente a los amigos Pepe Álvarez y Clavero, de ahí el vacío que le hizo ‘el clan’. Los mellizos Álvarez fueron los primeros internacionales de un equipo granadino, enormes jugadores en la pista y enormes talentos también fuera de ella. Una temporada de desdicha, Murado trajo a John Ebeling para salvar al equipo de un descenso que parecía anunciado. El americano aportó mucho, pero nunca hubiera imaginado que el vestuario del Puleva fuera tan complicado ni que entrara de sopetón en el lejano Oeste. A Ebeling le desapareció del vestuario una cadena de oro después de soportar otras bromitas que no quiso denunciar y se les atribuían a la 'banda', aunque esto sólo fueron rumores sin confirmar. Acudió al 'sheriff' (Murado) y éste le convenció para que siguiera en el equipo, le prometió que encontraría la cadena porque suponía que sólo era una broma más o que le pagaría en su defecto el importe por encima de lo que costara. La cadena no apareció, pero el presidente logró que Ebeling, que estaba dispuesto a marcharse, se quedara. Para el pívot la cadena tenía un gran valor sentimental porque se la regaló su esposa. La dichosa cadenita estuvo a punto de crear un cisma y, sin embargo, el equipo evitó el descenso de milagro en La Casilla, por segunda vez se remontaba en los 'play-off' de la Liga ACB una eliminatoria en contra de 0-2.
Preguntado más tarde Ebeling por las condiciones que ponía para continuar en el equipo, se limitó a señalar en una entrevista publicada por ‘Ideal’: «No me quedaría ni aunque me regalasen la Alhambra». El bueno de John sólo quería su cadena y como otros muchos tuvo que marcharse del 'poblado' bajo las risitas de los Álvarez y compañía, que echaron raíces en la ciudad, familiares y laborales como magistrados.
Lo gracioso es que Manolo Piña también se quedó en Granada. ¿Se pasaría al otro bando? ¿O es que el sentido de la justicia ha transformado a los Dalton en los buenos de la película? Quién nos iba a decir que acabarían de 'sheriffs'. A los hermanos Álvarez los comprendieron a la perfección Murado e Iñaki Iriarte, que no sólo les permitía salir de copas por la famosa calle Pedro Antonio de Alarcón, sino que les acompañaba y era el último en acostarse. El vitoriano tampoco bebía agua, aunque algún amante del cine de terror lo ignore, ni cocido –postura inteligente porque da gases- y por eso siempre estaba en la onda. Y así acaba esta historia.
¿Dónde está la cadena, matarile, rile, rile... dónde está la cadena de Ebeling... matarile... rile ro? Si alguien lo sabe que llame urgentemente al bueno de John. Es lo más justo.





El señor Romero sabe perfectamente por qué Murado estaba atado de pies y manos por los Dalton y no podia echarlos. Esto puede ser del 2002 pero nunca lo habia leído y coincido en muchas cosas con el periodista en cuestión. Aunque por conocimiento de causa y conocer ´algo´ ese vestuario debo puntualizar algo. Manolo Piña fue uno de los salvadores del 'play-off' que ganan seguido -3 partidos- después de ir perdiendo 0-2 con Cajabilbao. En el partido de desempate en La Casilla fueron Ebeling, con 19 puntos -tres ases-, Piña, 19 puntos -tres ases- y Clavero, 19 puntos-tres ases, los jugadores que salvaron al equipo. Recuerdo perfectamente la crónica del 'As' del día posterior al partido. Los Dalton, desaparecidos en los malos momentos, para variar... John Ebeling -jugador del que se hablaba que estuvo pretendido por el Madrid siendo más joven- era un ser estupendo, que rindió de una manera espectacular posteriormente en el BFI Granollers ACB. Matías -así le llamaban- White no perteneció a la plantilla citada. Estuvo de comunitario el año anterior y no pudo seguir porque era carísimo y no perteneció a la ´movida´ de los Álvarez, ya que él iba más con Paco Criado y hasta con el citado Manolo PIÑA, al cual se le cogió una fobia tremenda -cosas de la madre MANAGER de los DALTON- pero todo un gran profesional que dio posteriormente un gran rendimiento en Ferrys Lliria, a donde se marchó y no se quedó en Granada ya que el único jugador que se queda de esa plantilla es Ernesto Fdez, el cual fué capitán con Monsalve. Un Dalton estuvo preseleccionado por Díaz Miguel -Luis-; el otro, no. Los Álvarez eran gemelos, no mellizos.
Escriba su comentario acerca de esta noticia: