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Domingo 05 de febrero de 2012

Acacías... en un lugar de Colombia

Deje su comentario  Ver comentarios 11-08-2010 10:38:26
Guillermo Lázaro

Un despido, una indemnización, ninguna mujer… Si cualquier momento es bueno para viajar, disponer por primera vez en mi vida de tiempo (mucho), dinero (un poquito) y no tener ninguna responsabilidad familiar indican que es el momento más propicio, a mis 32 años, para hacer las maletas por una larga temporada. Si hay dos cosas de las que creo saber un poquito (muy poco en realidad) son de baloncesto y de niños y adolescentes. Mi pasión de siempre es el baloncesto, y desde que una lesión con 18 años evitó que arrastrara mi 1,73 por las canchas, me dediqué a entrenar. Además, trabajando de educador en centros de menores, aprendes a convivir diariamente y a conocer un poco más a los jóvenes.

Tiempo muerto durante un entrenamientoSiempre pensé que la mejor manera de conocer un país, sus habitantes y su manera de vida era conviviendo con ellos. Por eso, contacté con un representante de jugadores colombiano, Carlos García, que me abrió las puertas a un país, a una gente, a un proyecto y a una experiencia increíbles.
Oír Colombia inevitablemente resuena en tu cabeza como un lugar peligroso, y aunque la reciente campaña institucional (“El único riesgo es… que te quedes”) también oculta cierta realidad, una vez allí te das cuenta de lo que significan los tópicos y el daño que hace a un país tantos y tantos años de malas noticias.
Mi llegada a Acacías, una población de unos 80.000 habitantes en el centro del país, para trabajar con Acacías Sport Club, se produce en marzo de este 2010. “Allí no hay nada de baloncesto y está todo por hacer”, me había advertido Carlos. Y muy rápidamente comprobé que era cierto: En el torneo Intercolegiados, una competición nacional de todas las disciplinas deportivas que se juega por fases, la final junior masculina terminó 11-5, con un abuso de la 2-3 y un inexistente juego de equipo durante la semana que duró la fase municipal (torneo que para todos los equipos escolares, excepto para el ganador, suponen los únicos 3 partidos que jugarán en todo el año).

Ilusión

“Ilusión hay mucha”, también me decía Carlos. Junto con Sandra, la entrenadora del municipio, comenzamos a recorrer los colegios para animar a participar a los niños en una actividad bastante novedosa para ellos llamada baloncesto. “Buenos días, ‘profe’”, coreaba cada aula que visitábamos, mientras los ojos se les abrían como platos y enseguida surgían las risas y los cuchicheos en cuanto empezaba a hablar (¿llevo algo en la cabeza?). Y es que el español habla raro, pero “tiene un acento tan chévere”.

Lo más importante del proyecto no es la parte deportiva. Acacías tiene un gran porcentaje de población desplazada forzosamente de su lugar de origen por el conflicto armado que hay en el país. Ese huir sin nada de tu casa y perder lo poco que se tiene provoca muchas veces una rueda de pobreza, desescolarización, delincuencia, consumo, embarazos adolescentes, prostitución infantil… cuyas principales víctimas, como en la mayor parte de los conflictos, son los más pequeños.

Guillermo Lázaro posa con uno de sus numerosos equiposUn 38% de los desplazados llegados a la población son menores de 14 años, lo que significa unos 1.900. Que el niño asimile deporte a la escuela (y que para jugar tenga que asistir a clase), ya es una pequeña ayuda a romper con ese círculo.

Nunca he pasado tanto tiempo en una cancha. 11 grupos y 227 jugadores, la gran mayoría de ellos sin haber cogido una pelota de baloncesto en su vida. ¿Edades? Todas. Desde Álex y Daniela, que tienen 5 añitos, hasta Doña Rosa, que tiene 67.

Entrenamientos

Deportivamente también es un reto, pues una tarde cualquiera empiezas a las 14.00 con el grupo de 5 a 7 y cuando te vas a las 19.30 tras el entrenamiento del junior, has tenido que cambiar el chip varias veces: Ahora un juego de bote con los alevines, más tarde pasar y cortar con las infantiles, preparación física para los mayores… Los jueves ya me levanto sin voz. Y madrugar, que a las 7.00 empezamos con los que estudian por la tarde.

Uno de los grupos que con más cariño me ha tratado es el de las Madres Líderes de la Comunidad, del programa de Familias en Acción. Señoras, muchas de ellas pasando los 40, que han cogido una pelota de baloncesto como forma de luchar por sus derechos. Se estima que un 67% de colombianas han sufrido algún tipo de maltrato físico, psiquíco o sexual. Además, es muy habitual encontrarse con madres de 15 o 16 años (con una tasa 10 veces más alta que España en embarazo adolescente) y te da un sentimiento de rabia e impotencia enorme cuando ves a niñas de 12 años convertidas en ‘chicas prepago’.

Anécdotas podría detallar miles, desde que he sido comentarista del Mundial en la emisora local hasta cuando un pabellón entero se ha reído de mí por decir “Venga Claudia, vamos a tirar” (ella tenía dos tiros libres y yo no he terminado de aprenderme todas las expresiones ‘populares’).

El viaje a Medellín con la selección sub-16 del Departamento, los cursos de entrenador impartidos con el material donado por la Asociación Española de Entrenadores, las fases del Intercolegiados, la salida con tres equipos en un viejo bus escolar a jugar en la capital…

Cariño, respeto y aprendizaje recibido mucho, y como experiencia, la mejor de mi vida. Tanto, que el riesgo ha sido quedarme.

• Más información y colaboración con el proyecto

 

Comentarios (2)

  1. 12-08-2010 00:46:09  Oscar Lisbona dice:

    Buenas noches, o quizás allí ya son buenos días, o buenas tardes. Lo siento, no sé nada del cambio horario. En este aspecto soy un inculto. Soy maestro y profesor de Educación Física en un Colegio de Málaga, España, de nivel socioeconómico medio alto; soy entrenador de baloncesto en varios sitios, clubes o colegios, pero donde más a gusto me siento es realizando una labor que se asemeja bastante a la tuya, en lo que podríamos denominar como una obra social. Soy entrenador de baloncesto en la cárcel de mujeres, y me siento muy identificado, en cierta forma, con tu artículo. Te doy mi más sincera enhorabuena por lo que estás haciendo. Ya lo sé que seguro que esto lo haces de corazón, sin que nadie te lo diga, pero la verdad es que cuando ves tanta gente feliz que antes no tenía ninguna motivación en la vida, te sientes bien y esto hace que aumenten tus ganas de hacer crecer ese proyecto que empezaste algún tiempo atrás. Lo malo va a ser volver, ¿no? Yo, por mi experiencia, me gustaría seguir trabajando en la prisión. Mucha suerte y mucho ánimo con tu proyecto, amigo. Un abrazo.Óscar Lisbona.

  2. 12-08-2010 10:33:16  Gatoacacio dice:

    Enhorabuena por tu dedicación y mucho ánimo. Si les pica el gusanillo del baloncesto su vida seguro que será mejor. Saludos

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