Basta de tres extranjeros
Marcelo G. Nogueira
De la nota que está abajo, con jugosos comentarios de ustedes, me quedó un tema en la ganchera y es justamente el título: Basta de tres extranjeros.
Voy a desarrollar la idea. Y te invito a enriquecer el análisis.
Desde 1989 y hasta hace aproximadamente cinco años, el éxodo de jugadores argentinos a España e Italia fue masivo. Pero, en el último lustro se fue cortando, poco a poco. Ahora mismo, para la 2011/12, en la Lega hay apenas uno de los nuestros (Ariel Filloy) y en la ACB sumamos siete jugadores.
La crisis económica afectó a los clubes de Europa y ya no tienen margen en su presupuesto para hacer apuestas a largo plazo, como fueron Nicola, Sconochini, Nocioni, Scola, Vay, etc., etc., por citar algunos casos que les salieron bien y otros que fracasaron.
Hace una década, cualquier club mediano de la ACB se animaba a apostar, por caso Fuenlabrada con Prigioni y Herrmann. Ahora apenas les alcanza para pagarle (y a veces con mucho atraso) a su plantilla para cumplir con la temporada. ¿Se acuerdan que Tau Cerámica (ahora Caja Laboral) le daba 70.000 euros por temporada a Boca a cambio de tener el derecho de elegir primero algún juvenil con proyección?
Ese es un punto.
Es decir que se cerró la puerta de salida al exterior como oportunidad de hacer dinero fácil para nuestros jóvenes.
Otros podrán decir que no tenemos los talentos de entonces. Hummm, no lo sé, ¿quién lo podría afirmar? Porque cuando emigraron muchos de los de antes ni se sabía qué podía pasar deportivamente con ellos. ¿O acaso Manu Ginóbili –el caso más paradigmático– no fue a Italia, a la Legadue, como una apuesta?
Entonces, visto el escenario, estamos ante otra gran oportunidad para que nuestros jugadores jóvenes tengan un hueco. Y en muchos casos ese lugar está ocupado por la ficha del tercer extranjero.
La tercera ficha de extranjero no cumplió con el cometido (o la excusa) que plantearon los dirigentes-socios de la AdC: bajar el presupuesto. Todo lo contrario, agregaron a su plan de negocio un asalariado de 100.000 dólares, dólar más, dólar menos. O extranjeros veteranos que aumentaron su costo. Con esa plata bien podrían tener un plan de captación y desarrollo de jóvenes, sin dudas.
Claramente ahora se podrían tener nueve o diez fichas de mayores (incluyendo los dos extranjeros y nacionalizado) y reservar dos lugares a jugadores hasta 18 años. Es un tema para los dirigentes, que necesita del acompañamiento de los entrenadores.
¿Por qué no podría jugar, en principio, un joven con proyección de 17 años una decena de minutos en alguno de los tantos partidos a los que les sobra ‘tiempo basura’? Sería una prueba. ¿Acaso no lo hizo Peñarol-Hernández en su momento con Campazzo, luego con Nicolás Lauría y lo repite con Franco Giorgetti (17 años)? Y hablamos del bicampeón. Poder se puede y sin arriesgar las chances deportivas. Luego los jóvenes tendrían que ganarse los minutos importantes de competencia, obviamente.
Regatas Corrientes y Obras Sanitarias inscribieron tres extranjeros y un nacionalizado. ¿No es demasiado? Los nombramos porque, por caso, Obras a la vez le está dando oportunidades a algunos jóvenes, como Zanzottera y otros.
Esta propuesta, que no es nada nuevo, apunta directamente a que nuestros jóvenes tengan competencia seria y continuada, como sucedió alguna vez con Nicola, Nocioni (debutó a los 15), Scola, Manu, Palito Cerutti, etc.
Es para beneficio de los jugadores, de la economía de los clubes y del seleccionado nacional. Esta es la base de la filosofía de la Liga Nacional.
Esta es la respuesta para los que permanentemente preguntan si hay recambio de la Generación Dorada. Es probable que haya, pero hay que crear las condiciones para que se concrete.
• Twitter: @mnogueira14


Escriba su comentario acerca de esta noticia: