Borrachera de puntos y traspasos en la NBA
Pablo Moreno López
Una vez más, cuando quiero hablar o escribir sobre la NBA siempre surge el Phoenix Suns a relucir. El pasado jueves, el resultado de su partido en la cancha del New Jersey Nets fue escandaloso, no por la diferencia en el marcador, sino por la cantidad ingente de puntos que anotaron ambos equipos. Nada más ni nada menos que 318, 157 por parte del equipo local y 161 del visitante. Y sólo necesitaron dos prórrogas, 58 minutos, para llegar hasta ahí. Es la cuarta anotación conjunta más alta de la historia de esta competición. Supone también un récord de anotación para los Nets. El partido, simplemente por los números, es una locura absoluta, aunque con pocas pérdidas de balón, lo que dice muchísimo de estos dos equipos. Siete jugadores del New Jersey alcanzaron la decena de puntos anotados, y seis del Phoenix sobrepasaron la quincena. Impresionante. Todavía no he conseguido verlo, pero lo buscaré como si fuera una joya (si alguien puede chivarme una fórmula, soy todo oídos).
Dentro de este festival nos tenemos que quedar con un jugador en particular: Jason Kidd. No ya porque su actuación fuera, numéricamente hablando, la mejor del choque, sino porque logró un triple doble muy especial. Consiguió, nada más y nada menos, que 38 puntos, 14 rebotes y 14 asistencias. Pero lo importante es que ha sido el triple doble número 78 de su carrera deportiva en la NBA, lo que le hace empatar con el tercero de esa clasificación, el pívot Wilt Chamberlain. Creo que entrar en el podio de una clasificación como esta hay que tenerlo muy en cuenta. El duelo del pasado jueves ha podido enfrentar a los dos mejores bases de la Liga desde los años 80, con la salvedad de ‘Magic’ Johnson y John Stockton. Hablo de memoria, pero no creo equivocarme.
Vamos a dejar los números por esta vez. La atención últimamente se centra en la situación de una franquicia histórica como Philadelphia 76ers. Las cosas no funcionan como debieran y los rumores de traspasos son continuos. El mes pasado se dispararon con Chris Webber, un ala-pívot con una clase increíble pero que empieza a acumular años en su documento de identidad, cobra muchísimo dinero y ya no suele jugar al nivel de hace un par de años, cuando vestía el morado de Sacramento Kings. Se ha perdido unos cuantos partidos y ahora ha vuelto al equipo dando un buen rendimiento. Sin embargo, los rumores se han desplazado a Allen Iverson, el auténtico jugador-franquicia del equipo entrenado por Maurice Cheeks. Y parece que estos rumores sí van en serio. El escolta ha dejado de jugar sin que tenga ninguna clase de molestia física, y se da por hecho que ya no vestirá más la camiseta de los 76ers, algo que lleva haciendo desde el año 1996.
La expectación en la NBA cuando se avecina un movimiento de una superestrella siempre es máxima, sobre todo después de un verano que no ha sido pródigo en traspasos. Una vez que pasa un mes y pico de competición y las posiciones de los equipos en la clasificación se empiezan a consolidar, los rumores llueven en forma de tinta sobre los periódicos estadounidenses. No hace mucho que otra superestrella de la NBA ha aparecido en la prensa por el mismo motivo. Se trata de Kevin Garnett, el ala-pívot del Minnesota Timberwolves, que empieza a estar cansado ya de darlo todo en la misma franquicia sin que ésta le rodee de jugadores suficientemente buenos como para optar a lo más alto. Y cómo no, habrá que estar pendientes de Pau Gasol, que podría moverse de Memphis antes de lo esperado. De momento, veremos si vuelve esta misma semana a jugar, que eso se comenta.
Ahora les dejo, que tengo una cita con los Suns.



Escriba su comentario acerca de esta noticia: