Columna vertebral
Javier Dale
¿Qué diferencia a la generación del 59 de la generación del 80? La respuesta, una vez logrado el oro en Lituania, es clara: los títulos. Pero vayamos un paso más allá: ¿Por qué los del 59, después de logrados sus primeros metales –1983, 1984– se deprimieron y los del 80, tras las medallas de 2001 y 2003 siguieron creciendo? Por muchos motivos, obviamente. Pero el fundamental, o así lo parece pasado un cuarto de siglo, fue la ruptura de la columna vertebral del equipo.El baloncesto, en cualquier época y latitud, tiene algunas premisas invariables. Y una de ellas es que un equipo ganador necesita de un gran base, un gran alero y un gran pívot. Los del 59 –seamos laxos con la fecha– los tenían en Corbalán, Epi y Martín. Los tres coincidieron en el equipo nacional, que decía Díaz-Miguel, entre 1981 y 1984. Resultados: cuatro semifinales y dos platas. La retirada de Corbalán y la renuncia de Fernando Martín por su marcha a la NBA acabaron con la columna vertebral de un equipo con mucho talento… Pero que no supo dónde asirse. La prueba es que en el resto de la década de los 80 la selección sólo logró entrar en dos semifinales –ambas europeas: 1985 y 1987– y no logró ningún metal.
La columna vertebral de la actual selección española es clara: Calderón, Navarro y Pau. Por este orden o por orden alterno, según los campeonatos. Prescindiendo del testimonial concurso del extremeño en el Eurobasket de 2002, el trío ha coincidido en seis competiciones: Eurobasket de 2003, Olimpiada de 2004, Mundial de 2006, Eurobasket de 2007, Olimpiada de 2008 y Eurobasket de 2011. El balance es brillante: Un oro mundial, un oro europeo, otras dos platas europeas, una plata olímpica y una séptima plaza en unos JJOO que se cerraron con una única y crucial derrota. Cuando el trío se ha roto –por ausencia de Pau, de ‘Calde’ o de ambos– el balance es claramente menor: cuartos en el Eurobasket 2005, oro (con dubitativo arranque) en el Eurobasket 2009 y sexta plaza en el Mundial 2010.
Pero los chicos del 80 ya no son niños. Es duro admitirlo, pero les pueden quedar apenas dos o tres años como pilares de la selección. De hecho, sería bueno que en el Mundial de España de 2014 ya no fueran referentes indiscutibles del equipo. ¿Tiene relevo la columna vertebral española? Sí, todos pensamos en Rudy y en Marc ¿Y el base? ¿Ricky –suerte, Rick Adelman–, si es capaz de salir de su crisis de juego? ¿Sergio –suerte, Pablo Laso–, si recupera el tiempo perdido? ¿Llull, si triunfa su retransición al puesto de director de juego –nuevamente: suerte, Pablo Laso–? ¿Algún joven aún por debutar, como Jaime Fernández, como Josep Franch?
Desde mi perspectiva, subjetiva y parcial, lo mejor que le podría pasar a la selección es la renuncia de su columna vertebral en 2013. Para que en el futuro, los Marc, Rudy, Suárez –¿He dicho ya ‘suerte, Pablo Laso’? –, Claver, Ibaka, Mirotic, Llull, Ricky y los que tengan que llegar, tengan responsabilidad total en un Mundial jugado en casa, al aliento de su público. Y se produzca en el equipo un relevo natural, en el que los jugadores de ya 33 años ceden el testigo a los chicos de 26, 27, 28 que estarán iniciando el pico más alto de sus carreras. Sin que el declive de unos robe los buenos años de los otros.
Para que la travesía del desierto no se asemeje a la de los 80 y los sufridos 90.
Para que este sueño continúe.






No estoy de acuerdo con este articulo, calderón no es fundamental en españa, lo son navarro y gasol, gasol y navarro, con ricky de base se ganó el europeo de 2009, y calderón sólo ha sido decisivo en 2006. En 2008 ni siquiera jugó la gran final, el gran partido de siempre de españa. Ponerlo a la altura de gasol y navarro es de risa. Debe ser colega.
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