Copa del Rey: Semana grande en Bilbao
Paco Rengel
Desde el jueves, hasta el domingo, seis partidos que se pueden seguir por televisión. Eso si no tienen la suerte de verlos en el Bizkaia Arena, un recinto propio de Bilbao. Seguramente, el más grande del universo… De Bilbao, vaya. Bueno, no tan enorme, que no está en el mismo Bilbao, sino en Baracaldo.
Hagan pronósticos y llegarán a la misma conclusión casi todos: el Barcelona se lleva el título. Sin embargo, no es torneo para ganar dinero con las casas de apuesta; todo lo contrario. Ese es, precisamente, su encanto. Por tanto, que nadie se fíe de las apariencias.
Si fuera por precedentes, de juego y de resultados, mejor ni organizar el torneo. Está claro que los azulgrana no tendrían siquiera que presentarse para llevarse la Copa. Pero hay que jugar y ahí está la atracción. Jueguen y diviértanse, como lo hacen Navarro y Ricky Rubio, y los aficionados lo agradeceremos. Ese debería ser el propósito de los contendientes y por el mismo abogamos.
SIN MIEDO
En el baloncesto de hoy prima el cuerpo y la fuerza, pero el ingenio siempre tiene cabida en los partidos. Lo primero se suele potenciar si algún equipo accede al partido con más responsabilidad de la real; es entonces cuando los duelos se pueden convertir en ‘tostonazos’ de lucha libre que sólo llevan al aburrimiento general.
Pero el claro favoritismo del Barcelona en esta edición elude a los demás contendientes de esa tensión previa del equipo que realmente se ve campeón antes de que empiece el torneo. Es precisamente el Barça el que ha de luchar contra ese vaticinio que le encumbra, antes de jugar, a lo más alto del podio. Y no da la impresión de que el conjunto de Xavi Pascual sea de los que puedan verse sacudidos por una carga psicológica excesiva.
Además, para aumentar la incertidumbre, hace muy poco que el Power Electronics Valencia demostró que el líder no es invencible. Y el Partizán.
El Real Madrid acude en un mal momento, pero no se fíen: así llegó el Unicaja el año pasado a Madrid y cayó en la prórroga de la final con el Tau. El equipo de Messina puede ser finalista.
Power Electronics Valencia, Cajasol y Asefa Estudiantes, que están cuajando su mejor campaña en los últimos tiempos, mantienen una regularidad envidiable, pero los demás llegan al torneo con una preocupación común: juego y resultados. El Bizkaia Bilbao Basket acaba de salir de los puestos de descenso, el DKV Joventut no encuentra el camino de la tranquilidad y se debate entre su mal juego y derrotas inesperadas, y el Caja Laboral, tercero en discordia, gana –en la ACB– pero no convence, y este síntoma es muy peligroso en citas como la que nos ocupa.
Pero en la Copa, en esta semana grande que nos preparamos a vivir, a disfrutar, todo varía de forma mágica. Sólo uno ganará los tres días. Otros siete se irán para casa cabizbajos. Es el drama copero; precisamente, su gran atractivo. ¡Que disfruten de la Copa! ¡Y de José Tomás más adelante! Bilbao, con dos semanas grandes. Es que son de Bilbao.



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