Darvin Ham, ¿el ‘Tyson’ de la NBA?
Víctor M. Romero
Ham nació en Saginaw (Michigan) el 23 de julio de 1973. Mide sólo 2,02 y pesa 103 kilos. Se formó en la Universidad de Texas Tech. Los aficionados le recuerdan porque en un partido de la NCAA (Liga Universitaria Americana) entre su equipo Texas y el de la Universidad de North Carolina destrozó el tablero al colgarse del aro. Militó en 1996 en el Florida Sharks en la United States Basketball League. El 1 de octubre de ese mismo año fichó por Denver Nuggets (2,3 puntos y 1,7 rebotes), que lo traspasó a Indiana Pacers el 20 de febrero del 97 en el puesto de Jerome Allen. El 4 de marzo fue operado de una lesión en un tendón y reapareció el 11 de abril, con 2,3 puntos y 1,6 rebotes en 8,8 minutos. Luego pasó a los Washington Wizards, donde jugó 71 partidos, con 2 puntos, 1,8 rebotes y 9 minutos. Allí era el noveno jugador. Antes de fichar por el Covirán había participado en 107 partidos de la NBA y entonces renunció a un campus de los Spurs para probar la aventura europea. Más tarde recaló de nuevo en la mejor liga, con los Bucks.
«Tiene hambre»
Iriarte, que era el entrenador en Granada entonces, comentó que mientras él fuera el entrenador, a la actual plantilla sólo se incorporaría quizás algún jugador con «hambre de baloncesto». Claro, Ham... que por cierto comía jamón de Trevélez sin reparo. «Es un 'cuatro', será fuerte en el interior. Es parecido a Scott, aunque quizás con menos tiro; no es que tenga el tiro de Arlauckas, pero no va mal desde cuatro o cinco metros. Hacía falta un jugador así; Lockhart estaba muy apagado. Ham renueva nuestra ilusión», apuntó Iñaki Iriarte. «¡Está hecho una mula, está hecho una mula!». Así de explícito se mostró el médico del C. B. Granada, Juan Carlos Ollero, al describir la impresión física que le causó Darvin Ham. «Es un jugador de apariencia física fuerte y un examen más a fondo ratifica esa primera valoración; sus músculos muestran potencia y fuerza, un desarrollo físico ideal para el deporte».
Destroza una cabina de teléfonos
Pero a Ham le gustó la noche granadina demasiado. El pívot estadounidense resultó ileso en un aparatoso accidente de tráfico ocurrido de madrugada, a las 4,30 horas. El vehículo que conducía impactó contra una cabina de teléfonos situada en la Calle Reyes Católicos tras colisionar con un hito de la vía pública y pese a que el coche quedó totalmente destrozado, Darvin Ham no sufrió heridas. Según la versión del jugador que constó en el parte de la Policía Local, el choque se produjo a causa de un volantazo que tuvo que dar para evitar a una motocicleta que circulaba en sentido contrario y que según él se dio a la fuga. El atestado tampoco incluyó prueba de alcoholemia alguna, ya que según la versión policial «no es frecuente la realización de esta medida si no existen daños personales que así la justifique».
Positivo por hachís
Al final, Ham fue 'cortado' porque Iriarte le tuvo que llamar al orden varias veces por indisciplina en los entrenamientos. Más tarde, dio positivo por consumo de hachís (metabolito de cannabis) en el control antidopaje realizado tras el encuentro que disputó el equipo granadino contra el Murcia, en el Palacio de los Deportes de Granada. El control antidopaje realizado por la Federación Española de Baloncesto, concluyó que en el análisis al jugador estadounidense aparecía dicha sustancia, prohibida en el grupo del cannabis y sus derivados por el Consejo Superior de Deportes. Ham, que recibió la notificación del análisis a través de su antiguo club, rehusó solicitar un contraanálisis, toda vez que se encontraba en Estados Unidos y no tenía previsto desplazarse a España para someterse a un nuevo examen.
Detenido por malos tratos
Ya en la NBA quedó fuera de la competición durante seis semanas después de que fuera sometido a una intervención quirúrgica para recuperarse de una lesión en la rodilla. Ham, quien en los dos últimos partidos de pretemporada estableció 7,5 puntos y 4,09 rebotes de media, fue intervenido de menisco. Los problemas en las piernas por lo visto no le impidieron continuar con su fama de 'Tyson'. Volvió a poner a la NBA en la actualidad de la crónica policial al ser detenido por las autoridades ante la supuesta violencia que utilizó contra su esposa durante la celebración de la despedida del año viejo en una casa de Milwaukee. Ham pagó una fianza de 500 dólares y salió de la cárcel el día de Año Nuevo, de acuerdo a lo que quedó registrado y comentó un funcionario de la prisión del condado y según informaron las agencias. A Ham le deseamos lo mejor y esperamos que dé espectáculo en la pista con sus mates y que no tenga más accidentes, ni tome drogas y muchísimo menos sea denunciado por violencia doméstica. De todas formas, a su paso por Granada ya dio a entender que no se comportaría precisamente como un 'angelito'. Aquel jamón le dio fuerza de más seguramente. ¿Será el Tyson del basket?





Escriba su comentario acerca de esta noticia: