El cierre de la NBA... y Gasol
Alejandro Delmás
El presumible cierre patronal o "lock out" en la NBA (que jugadores y patronal intentan solucionar como sea, con negociaciones frenéticas y a la desesperada), tiene algunas claves de obligada traducción, sobre todo para saber a qué atenerse en el caso de la participación de Pau Gasol con España en el Eurobasket de Serbia, en septiembre. Traduciremos según un esquemita de chiquillo de colegio, y en la vana esperanza de que quien siempre se enfada, irrita o molesta, no se enfade, irrite o moleste por esta vez.
1) Si hay cierre patronal en la NBA a partir del 30 de junio, se cancela toda actividad, incluidos entrenamientos, negociaciones con agentes libres o traspasos, y la misma firma de contratos de los jugadores elegidos en el `draft´ de Nueva York. La movida viene porque ha caducado el convenio colectivo que se firmó en 1998, y se trata de hacer uno nuevo. La Liga, cuyas audiencias televisivas no funcionan sin los Lakers y su morbo, quiere meter la tijera a los sueldazos de sus soberbios atletas.
2) El Sindicato de Jugadores, NBAP, no desea el cierre, porque les costaría bastante dinero y prestigio, pero el comisionado Stern se está pensando darles ese palmetazo a sus multimillonarios asalariados. Stern desearía un cierre de mediano alcance, como hasta mediados o final de octubre, que no le fastidiara totalmente la temporada, pero que le permitiera negociar las rebajitas salariales desde una posición de fuerza. Un escarmiento, vamos.
3) Gasol tiene casi decidido no jugar el Eurobasket de septiembre. Primero y principal, porque tiene tocado el pie derecho (en el que lleva una descarga protectora hasta para andar por la calle): todo, por la incesante actividad de los últimos cinco años. Pau debe aprovechar el verano para rehabilitar, no para machacarse más. Y, segundo, porque los Grizzlies (o sea, Jerry West), que le pagan un supercontrato nuevo desde 2005-06, le han hecho ver sus problemas y su responsabilidad con el club que le paga. Ante esos argumentos, poco se puede decir.
4) Ni Gasol ni sus representantes han hecho oficial decisión alguna, porque un cierre patronal indefinido en la NBA condicionaría mucho la respuesta de la opinión pública y la imagen del mismo jugador (que se cuida con tantísimo esmero) ante la eventual negativa de Pau a integrarse en la selección del Eurobasket. En este terreno, Gasol y sus representantes actúan como si se movieran a pasitos cortos por un campo de minas: les preocupa, claro, lo que pueda pensar la afición española. Pero les preocupan aún más el estado del dichoso y machacado pie y el gesto preocupado de Jerry West. Ahora, tanto si hay cierre patronal en EE. UU., como si no, ya saben lo que hay. Ante todo, mucha calma.






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