En busca del éxito
Pepe Laso
Desde el prestigio que le dan sus éxitos con las selecciones, el presidente José Luis Sáez reflexiona en la página de la FEB sobre el camino que va siguiendo nuestro deporte en el ámbito tanto nacional como europeo.
Intuyo que se refiere al conflicto que va a provocar la anunciada decisión de la Euroliga de jugar sus partidos los viernes. Con esta decisión, si se confirmase, la ACB vería cómo su calendario se constriñe, perdiendo flexibilidad de fechas y condenándonos a un calendario más restrictivo y, consecuentemente, debilitando su presencia en medios de comunicación. Con el empobrecimiento que tal circunstancia supondría.
Que la ACB va perdiendo peso es indudable, menos mal que la llegada de Endesa aliviará por un tiempo sus penurias económicas.
En lo deportivo ni se saben ni se esperan noticias de ningún tipo. Constantemente se habla del sistema de competición, de la pobreza en que se mueven los clubes, de las bajas audiencias televisivas, del desinterés de TVE por el baloncesto, del empeño en buscar la fórmula para dar paso a falsos españoles, y algunos problemas más, casi todos administrativos.
Nunca la ACB toma en serio a los jugadores; éstos, si tienen la oportunidad, se echan en brazos de la FEB, donde sienten el calor de club que no encuentran en vestuarios plagados de ambulantes.
La repercusión mediática de los jugadores de la selección, véase la llegada de Rudy al Madrid, desvela que el público español necesita héroes nacionales, con carreras largas en sus clubes, próximos a una juventud que sueñe con imitarlos. El ejemplo del fútbol es incuestionable.
Es cierto que los campos tienen buenas afluencias y quizás algunos ídolos locales, pero los jugadores de repercusión nacional no pasan de la decena y todos gracias a su presencia en la selección. En la liga el minutaje medio de los nuestros no llega al 20% del tiempo y casi todos han superado la treintena, no son precisamente jóvenes.
Miles de personas pierden la ilusión de ver baloncesto al no tener jugadores a los que admirar; me refiero a la gran afición dispersa por todos los pueblos de España, que desconoce el nombre de los jugadores del partido que está viendo en la tele, o su nacionalidad. Quien no ha oído alguna vez "…el que era bueno era el negro del año pasado".
Hay que tener claro qué es para cada cual el éxito. Para Pepe Sáez indudablemente son las medallas de las selecciones. Para mí sería que hubiera cada vez más jugadores españoles capaces de deslumbrar.
Durante muchos años el éxito de la ACB era la solvencia, la credibilidad y la mejora; hoy realmente no se sabe cuál es el éxito al que aspira. Quizás el problema sea que como cada uno tiene ‘su éxito’; un éxito que no es el de uno, es un fracaso.
En el escrito del presidente se leen críticas generalizadas, oportunas divagaciones, incluso deseos de participación, pero ninguna propuesta concreta. Por descontado salen todos sus voceros a aplaudir, aunque no sepamos qué es lo que tenemos que aplaudir. Así es la vida.





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