Europa madura a Brandon Jennings
Paco Rengel
Extravertido, sonriente, insultantemente joven –cara de niño envidiable (tiene 20 años)–, educado y paciente, Brandon Jennings acepta con una sonrisa la catarata de entrevistas. Se encuentra en los salones del Hotel Málaga Palacio y ya ha compartido ratos con los jóvenes que integran el Campus Wob 2010, que se celebra en el Colegio Añoreta by Novasoft, de Rincón de la Victoria (Málaga, España).
Como saben, a Jennings se le quedó pequeño el instituto (‘high school’) y tenía prisa por llegar a la NBA. Antes de enrolarse en cualquiera de las universidades que le ofrecieron un hueco en sus equipos, prefirió emigrar a Europa para, en sólo un año, estar entre los mejores. Su intención era alcanzar el número 1 del ‘draft’ del 2009, pero se conformó con el 9. Y se fue a Milwaukee.
Allí, esa ‘carne de instituto’ con precedente europeo de jugador secundario partió como una gran incógnita. Pero el 14 de noviembre pasado, con 55 puntos frente al Golden State Warriors, entró el la historia de la competición estadounidense: es el jugador más joven en anotar esos tantos en un partido. Casi nada.
Después de varias preguntas a Jennings, se puede sacar la conclusión, sin temor a equívoco de que su paso por el Virtus Roma resultó decisivo en su formación: “La experiencia en Europa me hizo más humilde, me demostró que era imprescindible el trabajo para alcanzar las metas. Hasta entonces para mí todo fue muy fácil. En el instituto no tenía obstáculos y era el mejor jugador con diferencia, por lo que casi no conocía eso del trabajo. En Roma lo descubrí”.
ESPÍRITU COLECTIVO
Cuando le preguntamos por la diferencia entre Europa y la NBA, el base de los Bucks es más explícito aún: “En el estilo del baloncesto de aquí prima el colectivo. Lo importante es que el equipo gane; nadie está pendiente de sus estadísticas particulares. Aquí, si gana el equipo todos están contentos. Es como más familiar”.
“La verdad es que no me esperaba, en mi primer año en la NBA, que mi debut resultase tan explosivo. Confiaba en mis posibilidades, sí. Pero de ahí a verme como titular a las primeras de cambio y responder como lo he hecho… Ha sido una gran sorpresa. Y lo he disfrutado. Ahora mi intención es hacer méritos para convertirme en más líder aún y, sobre todo, divertirme y pasármelo bien”.
En cuanto a su deseo de que, con el futuro, la NBA elimine la barrera previa de la universidad para llegar a la Liga, Jennings se mostró esperanzado: “Ojalá. Porque si un chico está preparado para jugar con los mejores a los 18 años no tiene por qué ver retrasada su incorporación a la mejor Liga del mundo”.




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