Felicitación desde Marbella
Alfonso Sánchez
Antes que nada felicitar al Unicaja y a sus aficionados por la consecución del título de liga, brillantemente logrado, muy a mi pesar, en el tercer partido de la final de la ACB. ¿Por qué muy a mi pesar? Les explico. Desde los 15 años pertenezco al organigrama técnico de un club de cantera de la provincia de Málaga, el C. B. Marbella, y como ahora voy a cumplir 30, las cuentas son claras: llevo 15 años `sufriendo´ el poderío del Unicaja en categorías inferiores (los 2 primeros años `sufríamos´ al Caja de Ronda y al Maristas, que no sé qué es peor).
En contadas ocasiones he pertenecido a algún equipo que ha tuteado al club malagueño, y cuando algún jugador de uno de estos equipos ha destacado, ha sido `abducido´ por la tentadora oportunidad de pertenecer al primer equipo de Málaga. Por todo ello y porque no comparto el modelo de cantera que están siguiendo, por diversas cuestiones que otro día detallaré, nunca me he sentido identificado con el Unicaja. Además, llevo cinco temporadas abonado en el fondo Coca-cola del Martín Carpena, más por la devoción que siento por este deporte que por amor a unos colores.
Bueno, a lo que iba: ¿por qué digo lo de muy a mi pesar? Porque por una vez en mi vida me iba a enfundar la camiseta verde del Unicaja para animar al equipo en el cuarto partido. Sí, había conseguido entradas para dicho encuentro y me disponía a recorrer una `pechá´ de kilómetros para sentarme a disfrutar con unos amigos y una bandera de Andalucía del cuarto partido de la eliminatoria, siempre que se perdiera el tercero.
Pero, además, y ¿por qué no un quinto? ¿y un sexto? ¿Qué tal un séptimo para redondear? ¡No quería que acabara el espectáculo que hemos estado viendo durante casi el último mes!
También de esta forma se viene abajo la teoría de muchos que piensan que los equipos amañan los resultados para llegar a un quinto partido y tener más ingresos por taquilla.
Como en los últimos 15 años, este club ha vuelto a fastidiarme, pero tengo que resignarme, porque seguramente me tocará estar muchos años más `sufriéndolos´ en mi pabellón, o en el de Los Guindos. Pero, a Dios pongo por testigo, algún día seré yo el que fastidie a los `lechugas´ (es el apelativo cariñoso con el que conocemos en Marbella al Unicaja).
Para acabar quiero felicitar especialmente a dos jugadores salidos de nuestra cantera y que hoy integran la primera plantilla, Carlos Cabezas y Alfonso Sánchez. También felicitar a Jesús Lázaro (marbellí de adopción).






Escriba su comentario acerca de esta noticia: