Finales de Conferencias
Pablo Moreno López
CONFERENCIA ESTE
Chicago Bulls-Miami Heat: Se trata de una eliminatoria muy atractiva. Con muchos detalles. Y es una tremenda prueba de fuego para el gran trío de Florida. Miami ha incorporado a LeBron James y Chris Bosh para ganar el anillo. Ahora necesitan un poco más de ayuda de sus compañeros. De lo contrario, caerán eliminados, como se ha podido comprobar en el primer partido de la serie, ganado de paliza por Chicago. Y es que se miden al mejor equipo de la Liga regular, que además tiene al mejor jugador de la temporada. Derrick Rose es el MVP más joven de la historia de la Liga porque ha subido su nivel hasta una cota altísima. Se ha convertido en un jugador casi imparable, capaz de anotar canastas inverosímiles incluso cuando recibe falta personal. Y también es el cerebro del equipo. Debe buscar las mejores soluciones. Y muchas veces se da cuenta de que la mejor es la suya.
Pero Rose no está solo. Cuenta con un juego interior de máximas garantías, con Carlos Boozer castigando con sus tiros de media distancia y Joakim Noah ejerciendo como gladiador del equipo, cogiendo rebotes en ambas canastas y siendo una roca en defensa. Dado que no tiene ninguna estrella que defender, ayuda a quien haga falta, sobre todo para evitar las penetraciones de los Heat. Y luego está Luol Deng. El alero sudanés le ha ganado el duelo a LeBron James en el primer partido. En cada choque que eso suceda, la victoria será casi con total seguridad para los Bulls. James es un factor determinante de la eliminatoria, y seguro que acaba dejando huella. El otro problema para Miami es que el banquillo de los Bulls también es mejor, por lo que el trío de ‘Beach Boys’ debe emplearse más a fondo que nunca. Y con la ventaja de campo en contra. Mi pronóstico: 4-3.
CONFERENCIA OESTE
Dallas Mavericks-Oklahoma City Thunder: Nadie en su sano juicio hubiera pronosticado esta final del Oeste. O Lakers o Spurs deberían haber llegado aquí. Pero el decorado ha sido cambiado. Dallas ha aprovechado una gran pájara de los Lakers, ha mejorado su defensa y se ha convertido en el gran favorito para jugar la final de la NBA. Llega a la eliminatoria con más de una semana de descanso, mientras su rival sólo tiene 50 horas entre su último partido ante Memphis y el primero en Texas. Nunca se sabe qué es mejor, si tener tanto tiempo para recuperarse o seguir jugando para no perder el ritmo de competición. Posiblemente a los dos les ha tocado lo que más les conviene. Mavericks es un equipo con una media de edad alta. Seguro que Jason Kidd, Dirk Nowitzki, Peja Stojakovic, Shawn Marion y Jason Terry agradecen mucho el haber parado después de la gesta ante los californianos. Necesitan piernas frescas para medirse a un equipo tan joven como Thunder, donde sólo un par de jugadores alcanzan la treintena y no son piezas clave.
Por tanto la velocidad que querrán meter los de Scott Brooks será mayor. Kevin Durant afronta un nuevo reto en su carrera. Su escalada es meteórica, el estrellato ya es su modo de vida y debe demostrarlo aquí. Marion será el encargado de frenarle, aunque Stojakovic, saliendo desde el banquillo, también deberá encargarse de él. Ibaka, al menos de inicio, será quien deba frenar a Nowitzki. Interesante detalle. Como también lo será ver el duelo de bases entre Kidd y Russell Westbrook, la otra gran estrella de Oklahoma City. Veremos si la cabeza del gran maestro todavía puede dar algún disgusto a sus rivales. En el juego interior son más rocosos los Thunder, pero deben vigilar a alguien como Nowitzki, el gran líder de los texanos. Esta vez apuesto por la juventud. Mi pronóstico: 2-4.



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