Fulgen, el hijo de Casanova
Alejandro Delmás
Parece que despierta mucho morbo lo que Alejandro Delmás pueda decir sobre el hijo de Fulgencio Casanova González. El hijo de su padre (y de su madre, Rafi de Alba, una de las pocas sevillanas que pueden presumir de haber jugado en la Primera femenina "pata negra", la del Celta, el Picadero, etc...) se llama Fulgencio Casanova de Alba y fue, con 27 puntos, el Jugador Más Valioso de la última final del Campeonato de España junior, que dominó el Caja San Fernando. Dividiremos el asunto en tres minicapítulos.
I) El jugador. Se trata de un escolta de 1.92 y 17 años (1-03-86), muy "hecho" técnicamente y muy "machacado" en fundamentos gracias a su señor padre, a quien el mundo y el Caja San Fernando le deben tantas cosas. Curiosamente, aunque el chico hace su ración de trabajo físico especial a las órdenes de Pepe Lorente, entrenador de atletismo y "físico" del Caja (y de Alejandro Delmás, hace 20 años), la apariencia de "Fulgen" no es aparatosa: no está excesivamente musculado. Todo el camino que ha recorrido técnicamente (sobresale en manejo de balón, tiro entre 5 y 7 metros e iniciativa), le falta aún por desarrollar en el "estallido" físico. No se ve un "adulto joven". Se ve... un chaval de 17 años, aunque con la cabeza bien amueblada, eso sí. Quizá haya que fustigarle un poco más en defensa. Pero tiene "instinto" y "manos". Y en la selección junior trabajan mucho con él.
II) El entorno. Si éste (y su hermanito pequeño, Rafa) no sale jugador de baloncesto, entonces es que el pueblo se ha equivocado, como dijo Alfonso Guerra. Hijo de padre jugador-entrenador y de madre jugadora. Su tío José Antonio, hermano de papá, también fue (buen) jugador en el mejor Coria de siempre. Su hermana, Marina, también es jugadora en el Mitsubishi-Careba de Sevilla. Hay cosas en la actuación de juego de Fulgen que recuerdan a José Antonio. El padre y la madre lo cuidan, lo llevan y lo traen. El hermanillo Rafa se despierta por las mañanas, se va a Internet o al teletexto y memoriza resultados y alineaciones y anotadores de la NBA. Una cosa tremenda: el niño chico y el grande se entrenan como demonios. Y para beber por las noches de Coria, un vaso de casera de limón, con un euro de propina paterna. Y mucho es.
Y III) El futuro. Los catetos de turno creen que nos hallamos ante el hijo de Julius Erving o el hermano de LeBron James. No: es el hijo de Fulgencio Casanova y de Rafi de Alba. Eso quiere decir que, en tiempos de sentencias que hacen comunitarios hasta a los de Zambia y Sierra Leona, Fulgen se va a tener que currar muy mucho el pasaporte a la Liga ACB. Hombre, si midiera 2,10 y metiera triples, además de pillar 15 o 20 rebotes, pues... NBA. O si se colgara en reverso y en tráfico como Sonko o como Calderón... O si hiciera lo que hace Navarro... Por favor: hablamos de un chico de 17 años que se machaca, que no debe quemar etapas, que es muy sólido en su ética de trabajo, y que sabe lo que va a tener que luchar el año próximo, el del "gran salto". Y si no, ahí está su señor padre para recordárselo, para seleccionar entrevistas y agentes. Como decía Spencer Tracy, el mundo está loco, loco, loco. Casanova, no.







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