La 'miniliga' de Ponsarnau
Nil Llobet
Corría la jornada 26.ª cuando el Ricoh Manresa tenía que visitar la cancha del MMT Estudiantes. El partido se antojaba clave cara a conseguir la permanencia. Ya se había ganado al ‘Estu’ en casa y era el momento de ponerse a tres victorias. Pues bien, el Ricoh perdió el encuentro y el ‘average’. Con todo esto, los del Ramiro seguían en posiciones de descenso pero a una victoria de los manresanos, que en caso de empate les daría la salvación.
A partir de ahí, Jaume Ponsarnau decidió cambiar el 'chip' a sus jugadores. Matt Walsh ya no estaba en el equipo, pero las sensaciones no terminaban de ser positivas para hacer una buena recta final de temporada. Entonces se sacó de la chistera un nuevo formato de Liga. Una Liga de ocho partidos donde había que olvidarse de las veintiseis jornadas anteriores, como si nada hubiera pasado. Notó que el equipo estaba afectado anímicamente por los partidos que se le habían escapado en los últimos instantes y había perdido la alegría en el juego. Pidió hacer borrón y cuenta nueva. Empezar de cero con 9 victorias y 17 derrotas. Y, sobre todo, empezar de cero cuando estaban a una derrota de las posiciones de descenso.
La siguiente jornada jugaban en Girona, ante un equipo de ‘play-off’. Las dudas existían, primero por ver cómo asimilaban el mensaje los jugadores y porque el Akasvayu en su casa no era el rival más propicio para empezar la remontada. Sólo bastaron 40 minutos y un último cuarto demoledor para vencer 89-98 y conseguir la décima victoria de la temporada.
El mensaje de Jaume había calado en los jugadores y la gente empezó a creer que era posible recuperar el buen juego del principio de Liga y olvidarse de las derrotas por la mínima. A partir de entonces, llegaron cuatro victorias más. El balance de la nueva ‘liga de Ponsarnau’ fue muy positivo. El Ricoh ganó cinco partidos y perdió tres, dos de los cuales fueron frente al Real Madrid y al DKV Joventut por sólo dos puntos.
Al final, el Ricoh Manresa ha acabado la liga con 14 victorias, en la undécima posición y reafirmando una vez más que en esta Liga el bloque que puede formar un equipo es más importante que el dinero. Y no hay que olvidar que Ponsarnau ha sido el único entrenador ‘rookie’ que ha terminado la liga, junto con Spahija, del Tau. Magnano y De Pablos se quedaron en el camino.






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