La Copa del Mundo 2014
Pepe Laso
Invitado por el presidente asistí en su día a la presentación de la Copa del Mundo que se celebrará en nuestro país dentro de dos años, en el verano de 2014. Una vez más José Luis Sáez dio una demostración de cómo se organizan eventos de prestigio. Allí estaban los máximos responsables de las grandes empresas que ayudarán a sustentar económicamente un acontecimiento que, sin duda, será inolvidable.
Valoro mucho la sensibilidad del presidente en su actitud de invitar a personas que en su día fueron forjadores de lo que es nuestro deporte, aunque hoy, por la velocidad en que vivimos, parecen muy lejanas en el tiempo. Presidentes de la primera época, entrenadores ya olvidados, jugadores míticos, pero desconocidos para nuestra juventud, periodistas que peleaban para que el director les diera espacio en el diario. Quizás faltara alguien, como ocurre en las bodas, que se olvida invitar, pero una mirada general garantiza la buena voluntad de la FEB.
Repasando los recuerdos gráficos del evento, me llamó la atención que en la foto oficial con los seleccionadores, que han vivido la ya larga vida de éxitos de los últimos años, faltaba Pepu. Me preocupo de averiguar por saber los motivos, me aseguran que declinó la invitación institucional, así como la directa del presidente, bajo la pueril disculpa de que tenía entrenamiento con su equipo.
Me parece muy mal su actitud. El seleccionador que más éxitos ha tenido con el grupo; que fue aglutinador o, por lo menos, difusor de las virtudes humanas de la muchachada; inventor del famoso ‘BA-LON-CES-TO’, que tanto dinamizó nuestro deporte, no puede, por rencores personales, desdibujar un acto de este calibre.
Tengo la sensación de que en su día a Pepu le atacó un mal de altura. Recuerdo que anunció públicamente su abandono del proyecto en la selección, sin comunicárselo antes al presidente. Todo lo que ocurriera después fue consecuencia de su decisión.
Pepu paga su enfado con todos nosotros; se equivoca, su figura debe estar por encima de los rencores personales.
Pero me atrevo a más: Su paso por la selección le ayudó a forjarse un prestigio como conferenciante; volver a la primera línea de los equipos españoles, pues hay que recordar que el Joventut le recibió con los brazos abiertos. Ahora sigue con un duro reto en Estudiantes.
Por mi parte ni un consejo, ni un reproche, sólo el deseo de que la concordia llegue a un mundo tan pequeño como el nuestro. No me gustaría que se repitiese una historia tan triste como la que ocurrió con Díaz-Miguel.





Estoy muy de acuerdo con Pepe Laso en el "meollo" del artículo cuando se refiere a Pepu. Si conociera un poquito a la persona que es Pepu, entenderia, por otro lado, que a estos actos no acuda por nada del mundo. Pepu empieza en Pepu y acaba en Pepu desde hace mucho tiempo (incluso antes de Japón 2006). Díaz Miguel al lado de Pepu??(por favor, q fueron 27 años de seleccionador) es como hacer parecidos de un huevo y una castaña. Díaz Miguel(q trajo mucho baloncesto de EEUU) abanderaba a todos esos entrenadores q enseñaron a los demás el baloncesto. De esos quedaban Aito y Comas y ya no sobreviven ni se cuenta con niguno de ellos. El baloncesto ha cambiado mucho y ya no es dominado por los entrenadores. Esta dominado por los agentes y los propios jugadores. Ya lo profetizó hace muchos años Martín Tello cuando dijo q el entrenador era un funambulista y éstos se cayeron todos... y salieron del círculo. Un círculo manejado desde la FEB por Palmi y donde los últimos entrenadores que merecían la pena eran Mario Pesquera y Aito. Los demás, son otro concepto de entrenar, de ser y de estar.
Escriba su comentario acerca de esta noticia: