La falta evidente de una estrategia televisiva en la ACB
Ramón Trecet
Si en este comienzo de temporada post mundial hay algo que no cuadra, es el contraste entre la expectación generada tras el triunfo histórico, la subida en el número de espectadores en los campos y los ridículos números de audiencia en La 2. Pero todo tiene una explicación.
Tomemos la jornada 5.ª como ejemplo. Se televisa en La 2 el Unicaja-Tau… y también otros cuatro partidos: Fuenlabrada-Pamesa, Granada-Gran Canaria, Joventut-Lagun Aro, y Etosa-Estudiantes.
Si soy seguidor de Unicaja o Tau, no tengo ningún problema, puesto que me televisan nacionalmente el partido de mi equipo favorito. Si soy seguidor del ‘Fuenla’, lo tengo claro. Mi partido es el domingo en Telemadrid. Pero si soy seguidor del Pamesa, mi partido no lo dan en la TVV, aunque sí lo puedo ver… en la televisión de Asturias…
Partido Granada-Gran Canaria, lo puedo ver en la televisión de Canarias y en la segunda cadena de Andalucía, me imagino que con los excelentes comentarios de Martín Urbano, un ‘crack’. ¿En la segunda cadena de Andalucía? Sí, porque la primera cadena está reservada sólo para el fútbol. El basket no tiene nivel para la primera cadena de Canal Sur, según parece.
Si soy seguidor de la ‘Penya’, puedo seguir el partido Joventut-Lagun Aro en la segunda cadena de la Televisión Catalana; sí, la segunda cadena, porque la primera, etc. Y si soy seguidor del Lagun Aro, lo sigo en Vocento, que en Bilbao, por ser sede central del grupo, es posible que se televise con más de tres cámaras. Sí, porque por un lado la ACB le pide a TVE que tire la casa por la ventana en cuanto a medios, cámaras, postpartidos, comentaristas… Pero le deja a algunas televisiones regionales televisar con tres cámaras.
Finalmente (perdón, yo casi me pierdo también en el maremagnum de segundas y primeras cadenas autonómicas, televisiones locales, etc.). Etosa-Estudiantes: En segunda cadena de la Televisión Valenciana… y en la Televisión de Murcia. Vamos que si soy seguidor del ‘Estu’, pues no, pero si soy seguidor del Polaris, pues puedo ver al Estudiantes, hombre.
En total, seguidores de ocho equipos, a los que se suman los aficionados de ¡doce! televisiones regionales, más un innúmero de televisiones locales-Vocento, con controles de calidad distintos a los que se exigen a TVE, sin meternos en el berenjenal de los altibajos de la calidad de los comentaristas, pueden ver gratis a sus equipos favoritos o simplemente un partido de baloncesto ACB que dan en la cadena en la que estoy conectado y “¡Pepe, ven que dan baloncesto, los de Gasol, los de Japón… 'Andá' si es el Escalerillas… bueno, lo vemos!”
Restando espectadores potenciales al partido de la jornada, en el caso de la quinta, Unicaja-Tau. ¿Qué aliciente tenemos para seguir este partido si somos seguidores del Fuenlabrada, por ejemplo? Si el partido de mi equipo, que es lo que me interesa, ya me lo dan mañana. Y no tengo tiempo para ver dos partidos en un fin de semana.
Los conocimientos, cada vez más sofisticados y certeros, del consumo televisivo de deporte de alta competición indican y detallan con gran precisión unas tendencias muy determinadas. Tomemos como ejemplo el deporte de mayor implantación, el fútbol, capaz de generar el mayor índice de audiencia semanal por todos los conceptos, con impactos de siete a doce millones de espectadores en determinados partidos europeos. Los diez partidos de cada jornada de liga se televisan. Uno los sábados en abierto por La Sexta, uno los domingos en cifrado en Canal Plus y los ocho restantes en pago por visión. Esta última modalidad es excepcionalmente precisa a la hora de reflejar tendencias, importancia de los equipos, etc., con la inexorable frialdad de las matemáticas. Se saben literalmente docenas de datos relevantes que son analizados minuciosamente, pero aquí sólo nos vamos a fijar en los más elementales. Solamente dos equipos, Barcelona y Real Madrid, generan interés en todo el país y dan ganancias muy atractivas descontando los gastos evidentes de producción de imágenes, unidades móviles, etc.
Luego hay un grupo que da ganancias moderadas: Valencia, Atlético de Madrid, Betis, Sevilla, Athletic. En el resto de las retransmisiones de pago por visión, hay dificultades para llegar al ‘break even’, es decir que los ingresos igualen al menos los gastos.
La proyección de estos datos al baloncesto es evidente y elemental. Si seguimos así, vamos a ‘regionalizar’ los ‘sponsors’. Se querrá anunciar Perfumerías Gutiérrez, pero no Samsung o Vodafone, a los que no les interesan mercados minúsculos. Por otro lado, la propuesta ACB en el partido estrella de la jornada, el partido de La 2, no parece tener atractivo nacional. El presidente Portela se extraña y compara esa situación con “los buenos resultados de las televisiones autonómicas”. Por cierto, en el organigrama ACB no existe ningún experto en temas televisivos. Hay abogados, expertos en ‘marketing’, abogados, expertos en prensa, abogados… Pero ningún experto en medios audiovisuales.
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