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Viernes 03 de septiembre de 2010

Los puntos sobre las íes (I)

Deje su comentario  Ver comentarios 01-04-2003 00:57:03
Laura Martínez

Iba a empezar diciendo: “Abordaré en estas líneas...” Pero de repente me he visto en el Mediterráneo en línea de ataque haciendo algo de lo que reniego. Así que he pensado que sería mejor esto:

Trataré de aportar mi humilde granito de arena a la aclaración de ciertas dudas que nos van surgiendo a aquellos cuya herramienta de trabajo es el lenguaje. En esta ocasión veremos una serie de normas de tratamiento para cuando invitemos al pequeño, pero grandioso, señor punto a nuestros escritos.

Hay tres clases de puntos: el punto y seguido, el punto y aparte y el punto final. Además de indicar una pausa completa, los tres indican que lo escrito previamente posee un significado completo. Veámoslos ahora uno a uno:

-El punto y seguido, con él se separan oraciones que tratan de un mismo tema.

-El punto y aparte separa párrafos; ya que indica el fin de la exposición de una idea y el principio de otra.

-El punto final indica que el escrito ha concluido en su totalidad. Es incorrecto utilizar “punto y final”.

El punto también se utiliza al final de una abreviatura: Sra., D., Ilmo., etc. Para separar los minutos de las horas: 19.00 h., 1.15 h. Y cuando se escriben las fechas, concretamente los años, no se pone el punto que indica millar: 1998, 2003, etc.

Pero el punto puede venir acompañado de una coma; en este caso, el tratamiento será diferente. Indica una pausa menor que el punto y mayor que la de la coma. Se utiliza para separar componentes mayores que son paralelos o se oponen dentro de un texto donde hay varias comas:

Marta vive en España; Peter, en Inglaterra; Martin, en Suecia.

También se usa delante de locuciones del tipo por consiguiente, sin embargo, por tanto, pues bien, ahora bien, con todo y otras parecidas:

Los españoles gritan fuerte; sin embargo no parecen ser escuchados.

Otro uso es para separar oraciones con entonación descendente, pero que presentan una conexión semántica fuerte:

Vimos el partido contra el Real Madrid; menudo ambientazo.

Y ya para terminar quiero poner algunos puntos sobre las íes (expresión que tiene su origen en el siglo XVI, cuando al introducir los caracteres góticos en la escritura común surgieron discrepancias sobre el tildado de una de las íes, cuando aparecían dos juntas, para evitar la confusión con la letra u). Y, al igual que los escribas de aquella época eran reacios a ese cambio en la escritura; me parece una intervención ociosa escuchar al señor Aznar hablando con no sé qué clase de acento en español. Y miedo me da que, en uno de sus viajes al otro lado del charco, caiga en sus manos un libro de Ian Gibson y por decreto se comience a leer El Quijote en "Spanglish".

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