Oro de ley para España
Paco Rengel
Nunca se podrá saber si son irrepetibles, pero es muy probable que para una mayoría, por ley de vida, resulte inviable comprobar cómo serán sus sucesores. ¿Cuánto tiempo nos queda a cada uno para lamentarnos de que “falta un Pau” o “…es que no tenemos un Navarro”? El tiempo lo dictará. Mientras tanto, disponemos de la oportunidad de seguir disfrutando de la mejor hornada del baloncesto español de toda la historia. En Lituania, oro de ley para un equipo que no tiene rival fuera de la NBA. Una España de ensueño ha dejado a una gran Francia con la miel en los labios (98-85). Ni siquiera le ha dado la oportunidad de ver cerca el logro. Ha ganado con la autoridad que le acredita su talento.
Tiene que ser difícil soportar tanto poderío. Me resulta hasta comprensible que, durante la primera fase, frente a rivales menores, la selección sufriera. Es complicadísimo saberse apto para competir contra una selección de la NBA y tenérselas que ver con el ‘Alcoyano’, con todos los respetos. Incluso, puede producir reparo emplearse a fondo frente a adversarios que lo más que aportan es entusiasmo. España, con los altibajos comentados, entró en calor en los cruces, cuando sabía que un error se pagaba con el fracaso. Ahí se mostró firme, y cuando se vio en apuros se encomendó a un impresionante Navarro, el mejor jugador del torneo por exhibiciones propias.
Francia tiene talento y también músculo, muchísima fibra negra en la selección del país vecino. Unos atletas colosales que han hecho historia llegando a la final. Difícil a priori. Más, cuando después de las cuatro primeras jugadas pusieron el balón, con suma facilidad, debajo del aro. Ya surgió Navarro, y Pau, y Calderón, y Rudy… también Marc. Que había que anotar, pues a eso se ponían. Correcciones desde el banquillo taparon el boquete de debajo de la canasta. Sin esa ventaja de despiste, con la defensa española mucho más atenta, las primeras rentas empezaron a sonreír al excelso juego español.
Sin embargo, fue en el segundo cuarto cuando se comprobó que Francia no tenía nada que hacer. Serge Ibaka salta tanto como para poner la barbilla por encima del aro (recuerden a 3,05 metros del suelo), y por los aires dio una exhibición de tapones jamás contemplada en tan poco tiempo: cinco en ocho minutos. La selección rondaba la decena de puntos a favor, justo los que había evitado el congoleño con pasaporte al cielo.
Resistencia
Como prueba de su solidez como equipo, del orgullo francés, el rival no bajó los brazos en ningún momento. Siempre estuvo a rebufo, dispuesto a aprovecharse de alguna cadena de despistes españoles. Pero Juan Carlos cogió su fusil, empezó a meter canastas inverosímiles y dio el tiro de gracia con un enceste de dos puntos a cinco metros del aro, en carrera y con el cuerpo totalmente ladeado en el aire. Lanzó el puño al aire en la carrera posterior y todo el equipo español cumplió el trámite de aguardar a que le colocaran el oro en el cuello.
Oro de ley, en calidad de mejor conjunto fuera de la NBA, en condición de mejor equipo español de todos los tiempos. En razón a lo que ya son: leyendas.





Con todo el respeto, de parte de un alcoyano. Solamente, para su conocimiento, el C.D. Alcoyano es conocido por su lema de "Mas moral que el Alcoyano" quien a finales de los años 40, cuando subió a 1ª División, y perdiendo el partido 0-4 ó 0-5 (ante el silencio del campo) un alcoyano de pro gritó "¡¡Vengaa!! que ya son nuestros". Entiendo perfectamente su cita ante un equipo que ha estado deambulando durante muchísimos años por las divisiones inferiores del fútbol, pero, para su información... ¡Por fin este año ESTAMOS EN SEGUNDA! Gracias, y disculpe el atrevimiento. Álvaro
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