Ramiro-Estudiantes-Ramiro
Antonio Gómez Carra
Parece que empieza uno a escribir sobre la famosa frase con la que se definía a los Reyes Católicos “Isabel y Fernando, tanto monta, monta tanto”. Pues eso, Estudiantes es Ramiro y Ramiro es Estudiantes.
El mejor instituto de España, continuador de la Institución libre de enseñanza, centro piloto y espejo nacional de buena docencia, inventó de la mano de Don Antonio Magariños, en 1947, una forma más para mejorar la educación impartida, la entronización del baloncesto. Esto, para aquellos que nos hemos educado allí (en mi caso con mi descendencia vamos por la tercera generación), ha sido determinante y creo que nos ha marcado un estilo, una forma de ver la vida, unos valores que han influido en muchas promociones.
El Instituto Ramiro de Maeztu, desde las épocas heroicas, ha sostenido al Estudiantes; esto lo sabe todo el mundo. En ello ha estado vinculado el profesorado, el departamento de Educación Física, la dirección, etc. Estudiantes ha podido tener canchas propias, oficinas y hasta material deportivo (camisetas, balones); por eso, hasta la fecha, en su ropa de juego aparece en el escudo el anagrama del instituto.
En varias ocasiones catedráticos y profesores han formado parte de diversas juntas directivas y esto ha sido una estupenda medida: Estudiantes nunca ha podido vivir sin el Ramiro, aunque éste si podría vivir sin Estudiantes.
Ahora aparecen ciertos roces y desacuerdos y creo que no se puede morir algo que nos ha dado un prestigio, diría yo que internacional. A pesar que el club anda a la greña con el dinero, porque la ACB tiende a fagocitar a entidades exclusivas de baloncesto; como pasa con el Juventud de Badalona. Estudiantes lleva el sello del Ramiro; es lo que nos hace diferentes, lo que nos marca un estilo de comportamiento, de juego, donde existe una afición como ‘la Demencia’, que ha señalado una identidad propia pacífica y ocurrente.
Lo inteligente es dar espacio a las personas del Instituto que tanto ayudan, que distraen su tiempo, que echan una mano a los alumnos que juegan en equipos de base, en temas de exámenes por campeonatos de Sector, de España o Series Colegiales, y eso parte de la propia dirección del Instituto, sin olvidar que este pertenece a la Comunidad de Madrid y hasta la fecha la presidenta le ha apoyado en la ayuda al club, arreglando las instalaciones y permitiendo un uso casi exclusivo.
El equipo de baloncesto del Ramiro ha jugado las Series Colegiales patrocinadas por ACB, ganando todos sus partidos, hasta llegar a la fase final que era en Badalona. Se de profesores, directora y jefe de estudios que estaban ilusionados con este logro. Todo el mundo sabía que debajo de la camiseta azul del instituto estaba la también azul del Estudiantes; es una simbiosis perfecta.
Según tengo entendido, por parte del club no se ha prestado mucha atención a este equipo. La prueba está en que con alumnos del instituto no se hizo la mejor plantilla, por aquello del modo cainita que aún perdura heredado de envidias pasadas, e indisciplina estructural; esto es un ‘boomerang’ que se vuelve contra Estudiantes. En Badalona se ganó todo y se jugó la final contra el Colegio Badalonés, cantera del Juventud, que debajo del rojo de su camiseta también se traslucía el verde y negro de la Peña. Se perdió sin hacer el ridículo, pero se debería haber ganado, era Ramiro-Estudiantes o Estudiantes-Ramiro. Siempre se debe mantener el prestigio de ser los mejores, de pertenecer al mejor instituto de España.
Estas cosas pasan en ‘nuestra casa’ y la fuerza estriba desde que se fundó Estudiantes, en esa unión permanente y ejemplar que tantos éxitos nos ha dado. Ahora parece que hay personajes que no buscan el diálogo, que se mantienen algunos vicios del pasado, que el patio no está limpio del todo y que no está claro que se cuide bien la cantera (las series colegiales son la imagen de la base estudiantil y del instituto).
Deseamos que podamos, a pesar de la ruinosa economía, seguir adelante, y sin Ramiro sería más catastrófico aún. Debemos ser Ramiro y Estudiantes los mejores ¿Por qué no? y seguir demostrándolo a cada momento, y trabajar al estilo del Instituto redundaría en el primer equipo, porque el mejor juego es el nuestro, el llamado ‘de patio de colegio’.
• El autor es de la promoción de 1959 del instituto y entrenador de baloncesto






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