Una decisión, dos resultados
Javier Rodríguez Espinosa
1 de septiembre de 2006, partido de semifinales del Mundobasket Japón 2006. A falta de 19 segundos, José Manuel Calderón anota uno de los dos tiros libres de que dispone y España defiende sin hacer falta; la última posesión del partido, para Argentina, Ginóbili rompe al centro, da un pase a Nocioni, que lanza sólo desde la esquina derecha en la línea de 6,25 y falla. El resto de la historia es conocida.
8 de septiembre de 2010, partido de cuartos Mundobasket Turquía 2010, A falta de 25 segundos, Marc Gasol consigue una canasta que supone el empate en el marcador, posesión para Serbia y España decide no hacer falta, defendiendo de una manera tan eficaz que a falta de tres segundos para acabar el tiempo, la pelota se encuentra a 9 metros del aro en manos de Teodosic, que lanza… y también sabemos qué pasa.
Misma competición, misma situación y distinto final, el paso de la gloria en el que Pepu Hernández fue elevado a los altares, al infierno en el que está Scariolo por tomar la misma decisión.
¿Cuál fue la equivocada y cuál la correcta? Nadie lo sabe ni lo sabrá jamás; o mejor, sí, la acertada siempre es la que te hace ganar, la que permite que la gente piense que eres un superdotado para ver el futuro más allá, la que te pone en los altares considerándote el mejor entrenador del planeta. Esos mismos que ahora dirán que cómo puede ser que alguien así y con esos errores dirija un combinado nacional de la talla de España, que cómo no pudo hacer falta para tener la última posesión "como mandan los cánones".
Esa es la miseria y la grandeza del baloncesto, deporte único y sin comparación posible, o acaso os imagináis a un jugador de fútbol haciendo un penalti para recuperar la posesión, o a uno de tenis dejándose ganar el juego para recuperar el servicio, seguro que no.
Hoy hemos visto la cruz igual que hace cuatro años vimos la cara, hoy el dolor de la derrota se superpone a la alegría que tuvimos cuando ganamos la final, hoy machacamos a un entrenador después de que ayer aplaudiéramos a otro.
Y todo por una decisión, esa misma decisión que nos dio una final y esa misma decisión que nos ha alejado de la lucha por las medallas.
¿Vosotros qué habríais hecho? Sea lo que sea, será equivocada o acertada al 50 % y eso no os hará ni mejores ni peores entrenadores. Simplemente os hará ENTRENADORES tomando decisiones en las que muchas de ellas os acompañarán el resto de vuestras vidas.




Muy bueno. Esta es la verdad. Hoy todo el mundo esta diciendo "que habia que hacer la falta" y que "muy mal Scariolo"... A toro pasado todo esto es muy fácil decirlo. Hay que estar ahí abajo y vivirlo y lo que hoy es la mayoría de la gente de la calle que opina diciendo que había que hacer falta, si fuera seleccionador sería la misma proporción de gente que haria lo mismo que hizo Scariolo y Pepu. Para más inri, Teodosic tira a 9 metros. Nocioni que se aburría a meter a más de 7 metros triples en la NBA fallo solo a 6´25 y sin oposición. No seamos tan injustos y seamos algo más francos... Enhorabuena al articulista. ´´La película B que todo el mundo quiere ver, nunca existe´´. Es una auténtica desgracia. Punto.
Un partido o una trayectoria en un campeonato no se juzgan por una acción en los últimos segundos. En el partido de Argentina nos dieron palos por todos los lados por que jugaban tan bien que era la única forma de pararlos. El nivel de juego e intensidad de la selección en el partido de argentina, no tiene nada que ver con el de ayer.
DECEPCIÓN ABSOLUTA. Nos comíamos el mundo antes de la preparación. USA como único rival y como no venia con los buenos, era pan comido; sólo pensábamos en no encontrarnos con ellos en los cruces... No sabemos ganar porque no estábamos acostumbrados. Pensábamos que nunca volveríamos a perder porque éramos la Ñ. Así somos de extremistas los españoles. Muchos dirán y escribirán que "Éramos los mejores y ahora no somos nadie".No éramos los mejores antes pero queríamos serlo y eso ya nos daba 10 puntos de ventaja con respecto al rival (los que saben de esto saben a lo que me refiero). No éramos los mejores pero trabajábamos duro para serlo. Éramos un grupo de amigos de más de 45 millones que representaban 12 y por eso éramos los mejores. Todo eso parece quedarse atrás en esta concentración, porque ya éramos los mejores, no había que trabajar tan duro porque ya lo éramos, eran los demás los que nos tenían que ganar; seguían siendo 12 pero cada español tenia sus 12 que no siempre eran los mismos que los del otro. Nos rompimos desde dentro por creernos los mejores. Muchos dirán que todo esto (lo bueno) empezó antes del Mundial conquistado en Japón (yo también lo creo) pero lo de dentro, lo del grupo, lo de ser una piña nace ahí y es posible que algo tenga que ver Pepu en esto. Durante ese Mundial y el Europeo de Madrid, jugamos el mejor baloncesto que se le recuerda a España en años, muchos años. Luego en las Olimpiadas vimos el mejor partido de baloncesto de todos los tiempos a las órdenes de Aito. Pero el comienzo de la cita fue dubitativo. En el último Europeo ganamos pero el baloncesto jugado no era el de las últimas citas y tuvimos que tirar de ADÑ para ganar. Ahora el juego no es bueno, el ataque no es fluído, Navarro tiene que tirar de todos y de todo, la defensa es desastrosa, no hay primeras ayudas y mucho menos segundas. Nos cosen a triples porque no llegamos, tenemos que recurrir a la zona para poder hacernos fuertes y evitar penetraciones (ojo es un recurso como otro cualquiera) durante más de 15 minutos; y no sabemos jugar situaciones de final de partido. La pena es que todo esto se da bajo las órdenes de un gran entrenador como Sergio Scariolo, que a mi entender no puede seguir en el cargo. Poco a poco nos ha quitado la frescura de nuestro juego y ha dejado que todo se desinfle. No siempre vale con ser el mejor.
Como simple aficionado y tras muchos años viendo baloncesto, he llegado a desarrollar una máxima: "El triple que no entra es el que no se lanza". Lo demás es jugar con la diosa Fortuna, y ya sabemos cómo se las gasta.
No estoy de acuerdo con la comparación, señor Rodríguez. En el partido contra Argentina España afrontaba la defensa uno arriba; es decir, delante en el marcador. Ayer lo único que ibamos a lograr defendiendo era forzar la prórroga. Importante diferencia que afecta directamente a la naturalidad con la que Teodosic tira un triple a nueve metros sabiendo que no tiene nada que perder. La decisón de defender hubiera estado más justificada si en lugar de 25 segundos hubiesen quedado 10 o menos. La situación a la que es equivalente el referido tiro del partido contra Argentina es a la que se dio en en la final del Europeo de Madrid en el último ataque ruso. España uno arriba, Holden se la juega y anota dejándonos poco tiempo en el marcador. O sea, que es Pepu quien se enfrentó a la misma situación dos años seguidos tomando la misma decisión y en un caso salió cara y en el otro cruz. Insisto en que la comparación no es afortunada.
Totalmente de acuerdo con Pedro. La comparación no es la misma. Si hubiera fallado Teodosic, resultado = Prorroga y a jugar. Falló Nocioni, resultado = Victoria.
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