Vivamos el presente
Pepe Laso
A finales de noviembre, vivimos unos días pródigos en declaraciones de los máximos responsables de nuestro baloncesto. Tras el partido televisado desde Zaragoza hace unas jornadas, el recientemente nombrado director general de la ACB, Sr. Agustí, repasó los problemas que considera que vive el baloncesto español.
El siempre manoseado sistema de competición ocupó mucho espacio, mostró un gran interés en conocer la opinión de los clubes; presentó un carácter conciliador hacia Manel sobre algunos temas de reglas, y, sobre todo, pidió tiempo para tomar tierra. El tema más escabroso, el que atañe a los días que pueda ocupar la Liga Europea, y el consecuente arrinconamiento de la ACB en la semana, se pasó de puntillas con un optimismo poco realista. No debe olvidarse que la caída de Portela se produjo, además de por otras razones, por su numantina defensa de los derechos de la liga española.
Por otro lado, el Sr. Sáez, en ‘Tiro Adicional’, revista de la FEB, plantea un ambicioso proyecto de futuro que titula ‘INNOVACIÓN PARA SEGUIR CRECIENDO’. Ya se sabe que el presidente es un torrente de ideas y palabras. "En nuestro sector, con frecuencia, ni abunda la innovación ni sabemos gestionaría para convertirla en oportunidad de negocio".
Supongo que lo que Pepe quiere es excitar al resto de los gestores de nuestro baloncesto a que lo hagan. Él es un maestro en lo empresarial, como ha demostrado con la selección. Más adelante dice: "En la FEB pensamos que sólo mediante el cambio y la creación de las nuevas ideas se puede llegar a conseguir los objetivos ambiciosos que nos planteamos".
Como declaración de intenciones, completamente de acuerdo pero, ¿de quién tienen que salir las ideas?, ¿quién tiene los medios para llevarlas a efecto?, ¿quién debe propiciar el clima para que fluyan estas ideas? Sólo la FEB y la ACB tienen los medios para llevar adelante las propuestas del presidente.
Más adelante reflexiona: "Cuando los resultados no son los mejores, las cañas se vuelven lanzas y si no has invertido en estructura, no te queda nada con lo que construir en el futuro". Qué satisfactorio me resulta que al Sr. Sáez, en momentos de rosas que vivimos, y que sin duda perdurarán hasta nuestro Mundial, piense en el futuro.
Ya sé que no voy a descubrir nada, pero es difícil que los clubes de ACB puedan ayudar al Sr. Agustí cuando unos pocos están intervenidos, cuando su economía no es viable y cuando la mayoría tienen a los acreedores llamando a la puerta. Sólo una política financiera seria puede devolver la credibilidad a la organización. Desde la bancarrota no se pueden plantear planes de futuro.
Saneados los clubes, queden los que queden, podría hablarse de canteras bien estructuradas, de profesores capacitados, de experimentos sobre las reglas: un torneo experimental con campos de medidas NBA; una competición sub-20, que se fulminó por el coste; unas concentraciones para jóvenes canteranos, que al no ser españoles quedan fuera de la disciplina FEB; una profunda colaboración con ésta, en el animo de españolizar los equipos, no por un viejo y rancio nacionalismo, sino como búsqueda de referentes tan necesitados por los clubes; unas instalaciones permanentes para la investigación y el desarrollo durante el largo verano en el que duerme la liga ACB.
Siempre me he sentido impresionado por las instalaciones burocráticas de nuestras dos grandes instituciones y decepcionado de que no tengan una cancha digna donde se hable y practique el baloncesto, nosotros no necesitamos laboratorio.
Muchos de los males de la ACB contaminan a la federación y viceversa. Ciertos equipos de LEB no dan de alta en la Seguridad Social a sus jugadores, dejan de pagar a fin de temporada ya que las garantías que depositan en la FEB no alcanzan para cubrir los impagos. Consecuencia de no vivir la realidad es que desciende el número de clubes, sirva el ejemplo de la LEB Plata, con sólo 13 participantes.
Un simple ejemplo sobre la necesidad de que las dos instituciones trabajen conjuntamente. Leo en TUBASKET un interesante informe sobre la cantera del F. C. Barcelona. Como consecuencia del cambio de denominación de los jugadores de cantera de ‘jugadores nacionales’ a ‘jugadores formados localmente’, los equipos traen perlas del exterior, con edades que rondan los 14 años. Pensaba transcribir el nombre de la docena de jugadores que leo, pero no puedo, son demasiado largos y complicados, sólo tres me suenan a latinos.
El futuro sobre estas bases es oscuro, vivamos el presente.






Siempre es bueno atender al maestro, ya lo decía mi padre. La falta de un profesorado cualificado en formación,la supresión de una competición sub-20 y la llegada de jugadores foráneos, como estrellas (aún de nada), en tempranas edades, cerrando puertas a nacionales con la misma o más calidad pero sin apellidos impronunciables; lastrarán el futuro de las selecciones nacionales y la españolización añorada de nuestros equipos ACB. Solo las limitaciones presupuestarias (tirar de casa) o la calidad intrínseca del jugador, podrán hacer que aparezca oro sin que se haya excavado una sola mina. Abrazos, Pepe.
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