Los técnicos
Paco Rengel jugó y entrenó en San Estanislao, club de Málaga. Por eso llegó al periodismo. El baloncesto le llevó a desempeñar una pasión que, con el paso de los años, se convirtió en su oficio. Y a eso se dedica. El 14 de junio de 2001 tuvo el inmenso honor de recibir el Quijote de Plata de la Fundación Ferrándiz de manos de su presidente, el mítico entrenador Pedro Ferrándiz. Para no creérselo, varias semanas después observó en una página de Internet que también le habían concedido la ‘Copa de Lata a los cuentos infantiles’ por una crónica que no gustó demasiado a forofos del Unicaja.
Apasionado de la verdad, ha ido coleccionando enemigos a lo largo de su trayectoria. Antes esas reacciones le afectaban; ahora, quizás por madurez, todo lo relativiza de forma extrema. “La cortesía procura amigos; la verdad, enemigos”, esta frase de Cicerón también le ha ayudado mucho.
Ha visto cumplidos muchos sueños: el jugador que conquistó definitivamente su admiración por este juego fue Moka Slavnic cuando estuvo en el Joventut. Unos años después tuvo el gustazo de entrevistarlo en su calidad de entrenador del Caja Ronda. Otro genio de este deporte, Carmelo Cabrera, fue el primer gran personaje a quien se dirigió para debutar como colaborador periodístico (octubre de 1981). Ha visto unos cuantos partidos de baloncesto. Desde que tenía 14 ó 15 años... Y nació en 1960.
Ha sufrido también múltiples desengaños porque quizás comprobó demasiado tarde cómo es y a qué responde la paupérrima sociedad que hay montada. Sólo puede responder ante esto con el desprecio y la indiferencia, lo que ha llevado con absoluta nitidez y sinceridad.
Basketconfidencial nació en 2001 como un lugar de encuentro para apasionados del baloncesto. Su objetivo es explotar el patrimonio personal de amistades en pro de un periodismo romántico y más reposado. Quiere que su sitio en La Red sea el libro de cabecera de todos los que comparten entusiasmo por el deporte de la canasta. Y se siente orgulloso de que tantos amigos se hayan volcado con la idea. Sólo por esto, merece la pena todo el esfuerzo.
La clave
Rosi Martín no tuvo más remedio que involucrarse en el baloncesto. Cuando conoció a quien hoy es su marido, Paco Rengel, éste la veía menos de lo habitual porque siempre estaba pendiente de algún partido. Sus fines de semana de noviazgo estuvieron marcados por canastas. En vista de que su vida iba a girar en torno a este deporte, no tuvo más remedio que aficionarse, y durante varios años siguió al Caja de Ronda.
Irremediablemente, casi todos sus grandes amigos siempre hablan de lo mismo. Muchos lustros escuchando a éstos le han llevado a conocer entresijos del deporte de referencia. Es la clave de esta aventura, porque dedica buena parte de sus jornadas a que el ilusionante proyecto de su marido cumpla su objetivo: ser un marco peculiar del mundo del baloncesto.
Su constancia y su afán por acercarse a la perfección en el trabajo dan personalidad a este sitio en La Red. Ella es la clave de que todo salga bien. Si algo va mal, el responsable será su compañero de aventura.
